miércoles, 20 de enero de 2010

ENCUENTROS

Me siento feliz, sonrío todos los días y aún sale el sol. Cuando te vi no pensé que fuera para reconocernos, no pasó por mi mente, ni siquiera lo sospeché. De pronto los escenarios cambiaron, tuvo que pasar el tiempo debido para verte de una manera diferente, para poder observarte, para admirarte. Hay algo que tienes que me hace existir, que me haces levantarme con ganas de estar contigo, acumular cada segundo con tu presencia, con tu olor.
Esta vez no voy a huir, quiero quedarme a contemplar tu vida. Quiero quedarme quieta. Aunque a veces me limite en expresar lo que siento, pero sé que ahí está, que existes en mis pensamientos en cada minuto del día. Y a veces cuando despierto por la noche, recuerdo cada partitura de nuestro espacio en común.

1 comentario:

LaMar dijo...

Esta mujer sonrió cuando encontró a este hombre, uno bien parecido, decidido y sonriente. Lo conoció un día y lo desconoció al siguiente.
Tiempo después lo reencontró y se reconocieron. Entonces comenzó la montaña rusa de las emociones.
Empezó dando pasos pequeños, pasos bien pensados y totalmente comprometidos. Ella quería comenzar a pisar más largo cuando se enteró que el susodicho estaba intentando seguir el ritmo de esos pasos. Ella será feliz.