lunes, 14 de marzo de 2011

el día que Siset conoció a La Mar, ese día estaba lloviendo, cuando los cielos se despejaron y el sol radiante, con sus rayos luminosos salían entre l

as nubes negras. Maravillosa imagen. Siset me llamó a casa, casi era de madrugada. Me dijo que se acababa de acordar que había conocido a una chica muy particular. Era china y blanca, con unos ojos enormes asombrados, que al parecer me conocía. Por la descripción pensé rapidamente en La Mar a la que le he perdido la pista por algunos días; pero sé que me contara.

Pero Siset cuéntame todo cómo pasó. Sabía que si colgaba no me contaría después como guardando sus recuerdos como valiosos. Siset dijo que estaba lloviendo, iba con su paraguas por la calle cuando una chica presurosa corrió hacia él para ayudarle a cruzar la calle, entre que Siset agarraba los pantalones para no mojarse las orillas y su paraguas para cubrirse de la lluvia; llegó esa chica amable para cruzar la calle, le sosstuvo el paraguas y así él pudo subir sus pantalones. Le dijo que donde vivía para acompañarlo. "No debo de estar tan lejos de casa, creo que vivo por aquí, si estuviera. Deja le llamo a Sideral, debe de andar por acá". Entonces surgió mi nombre, que en realidad Siset no supo por qué lo pronunció, entonce La Mar dijo claroooo, esa que se llama Sideral, la conozco. Deja le llamo para preguntarle tu dirección. En eso cuando La Mar tomó el celular para marcarme, Siset recordó su dirección. Puso su manita arrugada fuera del paraguas, entre las gotas señaló la izquierda. Caminaron, de pronto, las nubes se despejaron, salieron los rayos del sol entre las nubes negras y los alumbró el magnífico sol.

Creo que tomaron café, pero en eso cuando eran las 5am, Siset olvidó qué estaba contando y dijo"por qué me llamas tan noche Sideral?, déjame dormir".

Siset comienza a perder la memoria, repite cosas, en ocasiones me ha desconocido, no recuerda el nombre de Jordán ni cóm se llama. Es triste.

3 comentarios:

Mar dijo...

Ese día hablamos de lo mucho que me gustan los paraguas, de los días con olor a algodón de azúcar... de su gusto por las esquinas olvidadas y los pájaros y plantas que se estiran al cielo buscando eterna comunión con las nubes.
Fue un buen día, fue bueno porque te recordamos, porque aunque los dos de pronto desaparecemos no te olvidamos... y en esas vueltas locas de la vida nos uniste con tu magia.
Hay historias por contar, Maga. Por lo pronto, mis brazos se abren enormes para abrazarte, a ti y a tu PC.
Dejo buenaondez para tus días.

Te quiero.

Jazzia dijo...

Qué hermoso!! Esa Mar, llega como la lluvia y así desaparece, como los recuerdos de Siset. La Mar lo lleva de la mano y se lo lleva con él. Los recuerdos no se borrarán de la memoria de Siset, se transforman, se pasean y regresan. Son como La Mar, que la muy cabrona se desaparece cuando le da la gana y llega como si nada, como una sorpresa.
Y eso es Siset, el origen.
Las quiero mucho a las dos!!!!

Mar dijo...

Lo confieso: ustedes dos y sus palabras me hacen chillar. Soy una cursi, perdón.

Las adoro, viejas hermosas!