jueves, 6 de noviembre de 2008

ausencia de todo

Y a veces crees conocer a las personas, cuando realmente un día deciden desaparecer de tu vida y sólo queda el recuerdo de unas maletas en la puerta, una mano agitándose para decir adiós y una lágrima que no quieres que resbale.

Así me encontraba yo, pero mi escenario era distinto, me alejaba con una maleta en la mano y una sobre la espalda. No volteaba para evitar decir adiós. Mientras él se quedaba debajo de una farola a media luz, con un gato merodeando y una mujer enfrente de él.
Es triste, pero a la vez es un alivio, saber que todavía tengo alas para volar y ser libre nuevamente. Ahora después de meses lo escribo, ahora que ya no duele y que el pasado queda a mi espalda, lo bueno de todo esto es que no tengo ojos en la nuca. Así no podré verte intentando olvidarme o probablemente pretender llorar.

Hasta pronto. Se abre una nueva página.

Besos.

1 comentario:

Romina Ortiz de Landázuri dijo...

Aí es donde uno dice: Gracias.
Mentira. Dolor. Deslealtad. Traición. Desatención. Olvido. Desprecio. Silencio. Culpabilidad. Frustración. Ansiedad. Asco. Repugnancia. Desengaño. Decepción. Excusa. Hundimiento. Rendición. Cobardía. Intolerancia. Patada. Manipulación. Nervios. Gritos. Machismo. Interés. Egoísmo.
Dejar de quererte será realmente fácil.